Cada problema recorre un camino claro: lo reportan, Carlos lo repara con fotos y comprobantes, y el administrador lo verifica antes de que se convierta en un gasto real para el propietario.


Con evidencia fotográfica y comprobantes en cada etapa, para que nada quede en duda.
Carlos abre la app y ve solo las cabañas que tienen problemas asignados a él, con la cantidad de cada una.
Saca fotos de cómo encuentra el problema, y a medida que compra repuestos los carga con descripción, monto y foto del comprobante — obligatoria.
Saca al menos una foto del trabajo terminado y finaliza. Ve el total antes de confirmar, pero todavía es provisorio — nadie cobra nada todavía.
Revisa las fotos, los repuestos y los comprobantes. Si está todo bien, lo verifica: recién ahí se genera el gasto real para el propietario. Si falta algo, lo reabre con un comentario y Carlos lo corrige.
El propietario ve el gasto recién cuando está verificado, nunca antes. Y si Carlos encuentra otro problema en la misma visita, lo reporta y lo repara en el momento.