María entra y ve solo las cabañas que tiene que limpiar hoy, con un check-list grande y claro, control de insumos y la posibilidad de reportar un problema con foto en el momento.


Pensado para usarse con el celular en la mano, entre cabaña y cabaña.
Al abrir la app, María ve solo las cabañas que le tocan hoy, cada una con su check-list de tareas en dos columnas, letra grande y fácil de tildar.
Suma o resta con un botón los insumos que usó — jabón, papel, café — y el stock del complejo se descuenta solo. Si queda poco, avisa.
Si algo está roto, María saca una foto con la cámara del celular, escribe qué pasó, y el problema queda asignado directo a Mantenimiento.
Cuando terminó todo, toca Finalizar. El costo del servicio de limpieza se carga solo como gasto de esa cabaña para el propietario.
El gasto llega a la cuenta del propietario, el problema reportado aparece en la app de Mantenimiento, y el administrador ve todo en su panel — sin que María tenga que avisarle a nadie.