Sabés en todo momento cuánto stock tenés en cada sucursal, sin llamar a nadie para preguntar.
Del pedido al proveedor hasta la góndola de cada sucursal.
Casa Central ve su propio stock y el de las 3 sucursales en un mismo lugar, para decidir qué comprar o qué despachar.
Un traslado se aprueba dos veces: al despacharlo desde el origen y al recibirlo en destino — dejando asentada cualquier diferencia entre lo enviado y lo recibido.
El sistema avisa qué productos están por debajo del mínimo en cada sucursal y sugiere cuánto reponer, antes de que se corte el stock.
Una rotura o un vencimiento se registra con motivo y foto, pero el stock no se descuenta hasta que Casa Central lo aprueba.
La mercadería nunca llega directo a una sucursal: primero entra a Casa Central, y desde ahí se distribuye por remito a Puerto Plaza, San Martín o donde haga falta.