Cada cliente lleva su ruta, su zona de precio, los dispensers que tiene en comodato y su consumo habitual — para armar la precarga del reparto sin adivinar.
Todo lo que el repartidor necesita saber antes de tocar el timbre, ya resuelto de antemano.
Cada cliente pertenece a una ruta, y la ruta define su zona. El precio de cada producto sale de esa zona — salvo que el cliente tenga un precio especial cargado.
Cada dispenser de frío/calor entregado en comodato queda asociado al cliente, con fecha de entrega — para saber siempre quién tiene qué equipo.
El sistema sabe cuántos bidones o sifones tiene cada cliente en su poder, para controlar que en cada visita se retiren los vacíos correspondientes.
A partir del historial de entregas, el sistema sugiere qué llevarle a cada cliente en la próxima visita, sin tener que adivinar en el camión.
Multi-sucursal, con roles diferenciados para administración, depósito y reparto — pensado para embotelladoras que crecen a más de una planta.